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Marihuana y hachís en adolescentes: mucho riesgo y poca información.

Actualizado: 22 ago

El Ministerio de Sanidad hace cada año un estudio para conocer el nivel de consumo de drogas en los institutos españoles, y el último de diciembre de 2021 arroja datos relevantes y muy preocupantes. Los estudiantes de 14 a 18 años que fuman o ingieren hachís y marihuana son ya el 17,8% , tres puntos y medio más que en 2019, lo que supone un aumento del 26% en solo dos años. Los adolescentes de hoy consumen menos #alcohol, menos #tabaco, pero más #cannabis en todas sus formas, ya sea fumado, untado o bebido o vapeado. Además del cannabis, a día de hoy también es importante hablar de los concentrados de marihuana, mucho más potentes que la planta original.


Esto es debido, en gran parte, al movimiento de legalización del cannabis que ha extendido la percepción que los adolescentes tienen de esta droga: “en muchos países es legal” , “se usa como medicina”, etc. El 38% de los adolescentes responden que su consumo es “poco dañino” o “nada dañino”. Además resulta increíblemente disponible, fácil de comprar, y con un precio relativamente asequible.


Los efectos del consumo en el comportamiento del adolescente incluyen aumento de la irritabilidad, falta de interés en actividades cotidianas, problemas de memoria, ojos rojos y aumento del apetito. Estos efectos, de por sí, podrían parecer problemas “ típicos de la adolescencia” pero desafortunadamente tienen un componente de deterioro cerebral no siempre bien conocido.


El cerebro de un adolescente está aún en desarrollo hasta los 25 años. Consumir marihuana antes de que su desarrollo sea completo puede tener un impacto en la estructura y la función cerebral pues hay áreas del cerebro que disminuyen de tamaño en los consumidores crónicos de cannabis como, por ejemplo, ocurre con el hipocampo y la corteza, el lóbulo frontal, la parte más anterior de nuestro cerebro que es, precisamente, la que nos hace ser más humanos y nos proporciona la capacidad de reflexionar.


Un estudio prospectivo realizado en Nueva Zelanda mostró claramente estos efectos. Se analizó una cohorte de 1037 personas pertenecientes a diferentes estratos socioeconómicos, desde su nacimiento hasta los 38 años. Se estudió la asociación entre el consumo de cannabis y la disminución del nivel neuropsicológico (estado cognitivo y afectivo-conductual) de los participantes comparando los resultados de un test de inteligencia aplicado a los 13 y 38 años entre población consumidora y no consumidora de cannabis.


Los resultados mostraron un efecto dosis respuesta, demostrando que el uso de marihuana genera un mayor deterioro cognitivo en los adolescentes con un consumo más alto. Los datos señalaron que el uso de marihuana de manera sostenida (identificado en más de 3 entrevistas); en cantidades mayores a 4 veces por semana; y la situación de dependencia a esta droga; se asociaban a una disminución del coeficiente intelectual (CI) en 6 puntos.

El estudio también analizó si existían diferencias a nivel de CI según la edad en la que un usuario se hacía dependiente del cannabis. Los resultados mostraron que quienes presentaban criterios de dependencia antes de los 18 años mostraban una disminución del CI de 8 puntos.


Los adolescentes adictos al cannabis presentan secuelas devastadoras como déficit de atención, dificultades para tomar decisiones, falta de control de los impulsos, disminución de la capacidad de aprender, déficit de memoria y trastornos de fluidez verbal.


Los adolescentes adictos al cannabis son más propensos a desarrollar otras adicciones en edad adulta y más predispuestos a sufrir depresiones.


La población adolescente tiene características que los hace más vulnerables al consumo de sustancias que los adultos. Dentro de estas destacan:

  • Los adolescentes poseen un lóbulo frontal aún en desarrollo. Esto se traduce en un menor control de los impulsos y emociones, lo que los conduce a realizar actividades de riesgo para obtener recompensas.

  • El desarrollo moral del adolescente está aún en construcción. Esto los hace especialmente vulnerables a las experiencias que valora el grupo en el que estén insertos y a las creencias que su familia tenga en torno al tema.

  • En la adolescencia surgen sentimientos de omnipotencia y sensación de invulnerabilidad. Los adolescentes buscan experiencias nuevas y prueban las que les parecen más atractivas, asumiendo de manera poco realista que son capaces de mantener el control de la situación.


Estas características los vuelven más vulnerables a factores como (1) la disponibilidad de las drogas, (2) su aprobación social, (3) y la asociación drogas=diversión.


En resumen, está en nuestras manos concienciar y ayudar a comprender los efectos devastadores del consumo de cannabis en la adolescencia.


Si tienes problemas con el cannabis o alguno de sus derivados, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo. Desde PADULUCE queremos y podemos ayudarte.


adolescentes fumando marihuana

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