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La cocaína es una estafa

  • Foto del escritor: PADULUCE
    PADULUCE
  • hace 3 días
  • 7 Min. de lectura

La cocaína es una estafa para tu bolsillo, para tu cerebro y para tu corazón.  Este polvo blanco, de textura similar a la harina y de fuerte sabor amargo, se vende como una vía rápida hacia la euforia, la energía y la desconexión; pero, en realidad, la cocaína es un fraude en todos los sentidos.


-La cocaína es una estafa para tu bolsillo porque su consumo exige un gasto constante y creciente: cuanta más cocaína se consume, más se necesita tomar para volver a sentir “lo mismo que antes”, y el coste económico que esto supone puede terminar devorando ahorros y minando la estabilidad económica de una persona o familia. Además, la cocaína también es un engaño en cuanto que, cuando la adquieres en el mercado ilícito, lo normal es que te vendan esta droga mezclada con otras sustancias igual o incluso más nocivas para la salud que esta.


-La cocaína es una estafa para tu cerebro porque altera los circuitos de recompensa del cerebro y, a la larga, deteriora funciones esenciales como la memoria, la atención y la toma de decisiones. Así, lo que empieza como una sensación de poder o de confianza en un@ mism@ puede terminar convirtiéndose en dependencia, ansiedad y pérdida de claridad mental.


-La cocaína es una estafa para tu corazón porque su consumo supone un grave riesgo para dicho órgano, lo que en ocasiones puede incluso conducir a la muerte por paro cardiaco o por infarto cerebral.


¿Qué es la cocaína… y qué se vende como tal a pie de calle?


El clorhidrato de cocaína es un estimulante que se obtiene a través del procesamiento químico de las hojas del arbusto de coca, una planta originaria de América del Sur. El alcaloide de dicha planta, la cocaína, fue sintetizado por primera vez en 1885, si bien el uso tradicional de la hoja de coca está documentado desde al menos 5.000 años. En la actualidad, su forma de consumo más extendida es la vía intranasal, es decir, esnifando la sustancia.


Además del polvo de cocaína existen principalmente otros dos preparados de coca, que son la llamada pasta de coca o basuko (que se fuma mezclada con otras sustancias, como el #tabaco o el #cannabis) y el crack o cocaína base (que se consume fumada en pipa y que produce efectos mucho más rápidos e intensos que el polvo de cocaína). En la actualidad, en países como España el consumo de crack y basuko están muy poco extendidos entre la población, por lo que en el presente articulo hablaremos en exclusiva de la cocaína en polvo.


Según un estudio titulado Los mercados de la MDMA, anfetamina y cocaína en España vistos a través de un servicio de análisis de sustancias (2022), llevado a cabo por la asociación Energy Control, de un total de 5.592 muestras de cocaína analizadas se encontró que el 54,7% de las mismas se encontraban adulteradas. Según el estudio, “los adulterantes identificados con más frecuencia fueron el levamisol (2.010 apariciones; 69,4% de todas las muestras adulteradas por adición), la cafeína (1.256 apariciones; 43,4%), la fenacetina (1.016 apariciones; 35,1%), la lidocaína (443 apariciones; 15,3%) y la tetracaína (402 apariciones; 13,9%)”. La pureza media de las muestras analizadas rondaba el 60%, es decir, que cuando se compra cocaína prácticamente la mitad de lo que se compra NO es cocaína… sino otras sustancias.


El caso del levamisol.


Por la extensión de su empleo como sustancia de corte de la cocaína, cabe hablar un poco más en detalle del levamisol. El levamisol es un desparasitante que, si bien continúa utilizándose en ganadería, a principios de siglo dejó de prescribirse a seres humanos por poseer el efecto secundario de disminuir e incluso eliminar por completo la producción de glóbulos blancos, lo que provoca que el organismo pierda muchas de sus defensas y sea, en consecuencia, mucho más proclive a contraer enfermedades e infecciones.  El levamisol suele mezclarse con sustancias estimulantes como la cocaína porque produce efectos energizantes. Su consumo por la vía intranasal también se ha asociado a casos de necrosis y muerte accidental.


Los efectos deseados e indeseados de la cocaína.


Cuando se esnifa, los efectos de la cocaína se dejan sentir a los pocos minutos; y, de media, suelen durar en torno a una hora. Entre los efectos perseguidos o deseados por las personas que consumen cocaína destacan la sensación de euforia, un supuesto aumento de energía y una pareja disminución de las sensaciones de apetito y cansancio. La cocaína también puede proporcionar una falsa sensación de confianza en uno mismo, así como locuacidad, arrojo, etc.


Junto a estos efectos, el consumo de cocaína también puede producir ansiedad, ira, aumento de la presión arterial y del ritmo cardiaco, hipervigilancia, alucinaciones sensoriales, insomnio, dolor de cabeza, taquicardia y otros graves problemas en el sistema circulatorio: trombosis, infarto de miocardio, hemorragias cerebrales… todo lo cual puede resultar letal. Además, como se afirma desde el Plan Nacional Sobre Drogas en un estudio dedicado a la materia, la cocaína también puede conferir “un sentimiento de omnipotencia que, combinado con un efecto desinhibidor, la convierte en un producto que facilita la actuación de diversas conductas indeseables o incluso delictivas”.


El consumo continuado y abusivo de cocaína se ha relacionado con la aparición de gran cantidad de problemas de salud mental: ideas paranoides, psicosis, esquizofrenia, depresión… así como también puede agravar trastornos de la conducta alimentaria preexistentes, tales como la anorexia. Además, y como casi todas las drogas existentes, su uso prolongado puede provocar adicción, genera tolerancia y presenta un síndrome de abstinencia asociado. Si quieres saber más acerca de cómo afecta la cocaína al sistema de recompensas del cerebro puedes conseguir más información aquí.


Por otro lado, tal y como se afirma desde la Academia Española de Dermatología y Venereología, el consumo de cocaína puede producir problemas dermatológicos severos: "pseudovasculitis, urticaria, vasculitis de Churg-Strauss, el fenómeno de Raynaud, púrpura palpable, pustulosis exantemática generalizada aguda, úlceras cutáneas, picores, ampollas, urticaria, eritemas, verrugas en la mucosa nasal, etc". La cocaína también puede producir un trastorno psicológico llamado parasitosis delirante, es decir, sentir que pequeños seres o "insectos" caminan por debajo de la piel.


El consumo de cocaína es especialmente problemático para quienes padecen problemas de salud mental previos, alguna enfermedad cardiovascular, hipertiroidismo o para personas embarazadas, ya que el consumo de cocaína afecta al feto y puede provocar, además de futuros problemas de crecimiento, abortos espontáneos y muerte intrauterina.


Por todo ello, según datos del Plan Nacional Sobre Drogas la cocaína es la droga que más episodios de urgencias relacionadas con el consumo de drogas provoca. Para ser más exactos, la cocaína estuvo presente en casi la mitad del total de los 7.974 casos que hubo en España para el año 2023. De todos estos casos, 1.360 resultaron en el fallecimiento de la persona ingresada, y cerca del 58% de dichos fallecimientos estuvieron relacionados con la cocaína.


Problemas que ocasiona la cocaína… en los bolsillos.


La cocaína es una droga relativamente cara. En España, a nivel de minorista el gramo de cocaína cuesta entre 50 y 60 euros. Así, teniendo en cuenta que una raya suele contener entre 20 y 75 miligramos y que los efectos tienden a desaparecer -como mucho- en una o dos horas, las personas adictas a la cocaína pueden acabar consumiendo incluso varios gramos al día. Esto puede suponer una merma económica nada desdeñable (consumir medio gramo al día todos los días del año equivale a cerca de 10.000 euros anuales), lo que puede conllevar innumerables problemas financieros, familiares y laborales.


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Policonsumo de cocaína junto a otras drogas.


Hablar de policonsumo (es decir, de la práctica de consumir dos o más drogas a la vez) es especialmente relevante en el caso de la cocaína porque, según la encuesta EDADES 2024, las personas que consumen exclusivamente cocaína representan tan solo un 1,1% del total de consumidores, mientras que el resto de consumidores mezclan cocaína con otras drogas (es más, el 70,3% de los encuestados reconocieron consumir cocaína junto a cuatro o más sustancias diferentes).


En caso de policonsumo es fundamental tener siempre presente que los efectos de las drogas consumidas se pueden potenciar, contrarrestar, modificar... entre sí, por lo que la experiencia puede ser radicalmente distinta de lo esperado. Y es que el uso simultáneo de una mezcla de drogas no es sinónimo de la suma de los efectos individuales de las sustancias utilizadas... sino que el resultado también puede ser cualitativamente diferente.


Según la ya citada encuesta EDADES 2024, la mezcla más común es consumir cocaína junto a alcohol (97,4%) y tabaco (83,2%), si bien también destaca el cannabis (68%) y los hipnosedantes con o sin receta (27,3%).


Policonsumo de alcohol y cocaína.


Cuando se consume cocaína y alcohol de manera conjunta el organismo humano (en concreto, el hígado) produce una sustancia química llamada cocaetileno. Esta sustancia, que al viajar por la sangre eleva los niveles de endorfinas y genera una sensación de euforia mucho mayor que si solo se hubiese consumido cocaína, produce también efectos estimulantes y tóxicos mucho más fuertes que los de la cocaína o el alcohol ingeridos de forma separada. El cocaetileno es especialmente dañino para el corazón puesto que enlentece la circulación cardiaca y aumenta drásticamente el riesgo de sufrir una muerte súbita por parada cardiorrespiratoria.


Señales de alerta por consumo de cocaína.


Según la encuesta EDADES 2024, el 1,4% de la población de España comprendida entre los 15 y 64 años consumió cocaína al menos una vez al mes en 2024, porcentaje que se eleva al 2,1% si hablamos exclusivamente de hombres y que disminuye al 0,7% si solo nos referimos a las mujeres. Esta misma encuesta explica que la cocaína es la droga ilegal por la que más admisiones a tratamiento se realizan en España.

 

Tal y como aparece en un monográfico sobre la cocaína realizado por Energy Control, existe una serie de señales de alerta que pueden indicar que el consumo de cocaína de una persona se ha convertido en algo bastante problemático. Entre dichas señales destacan:


  1. Convertir el consumir cocaína en el centro de las actividades diarias o en el principal ocio de los fines de semana.

  2. Dedicar mucho tiempo a comprar y/o consumir cocaína.

  3. Gastar mucho dinero o incluso contraer deudas por el consumo de cocaína.

  4. Empezar a menudear con cocaína para conseguir más dinero para consumir.

  5. Necesitar consumir cocaína para evitar, precisamente, los bajones y depresiones provocados por el propio consumo de cocaína.

  6. Declararse a sí mismo o a los demás el propósito de no consumir más... y ser incapaz de ello.

  7. Seguir consumiendo cocaína a pesar de sentir que esta produce más efectos negativos que "positivos".


Si crees que tienes un problema con la cocaína o con alguna otra sustancia o conducta adictiva, no dudes en ponerte contacto con nuestro equipo. ¡Desde Paduluce podemos y queremos ayudarte!




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